Aprendí que aunque no queramos, la vida siempre se sale con la suya. Aprendí que si no te das por vencido, tus sueños pueden hacerse realidad. Aprendí que nunca hay un final feliz para todos los integrantes de la historia. Aprendí que no puedes evitar el dolor, pero sí el sufrimiento. Aprendí que hay personas que deben quedarse en nuestro pasado sin hacer preguntas al respecto. Aprendí que el amor no rompe corazones, las personas lo hacen. Aprendí que no todos son iguales, simplemente se salen con la suya. Aprendí que el amor es ciego, hasta que de repente te prenden las luces. Aprendí que nada es para siempre por más que lo queramos. Aprendí que por más mala que sea la situación siempre va a haber una salida. Aprendí que por más injusta que sea nuestra vida, siempre habrá alguna peor. Aprendí que los problemas que a algunos nos parecen en fin del mundo, son solo el comienzo de otros. Aprendí que lo que para mi es un desastre, una pesadilla, para otro es simple rutina. Aprendí que no soy la mejor de las personas, pero tampoco la peor. Aprendí que siempre, habrá más por aprender.